lunes, 28 de julio de 2008
jueves, 24 de julio de 2008
Jorge Corsi pedófilo... y psicólogo

Acá está este individuo...sin palabras...
http://www.clarin.com/diario/2008/07/23/um/m-01721365.htm
Eduardo Jorge Corsi es considerado una de las máximas autoridades académicas en violencia doméstica. Reconocido psicólogo, profesor de la UBA y autor de media docena de libros de texto, integró una comisión para elaborar un proyecto de ley del Gobierno sobre violencia de género. Ayer fue detenido, acusado de formar parte de un grupo de pedófilos que mantenía relaciones sexuales con menores de edad, a quienes seducían con regalos.

MAIL DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES
Estimados estudiantes, docentes, profesores y trabajadores no docentes:
A raíz de los sucesos de público conocimiento y con el asesoramiento del Sr.Rector de la Universidad de Buenos Aires, Dr. Rubén Hallú y el Sr.Secretario General de la Universidad de Buenos Aires, Dr. Carlos Más Vélez,he enviado el siguiente comunicado de Prensa:
LA FACULTAD DE PSICOLOGIA INFORMA
Habiendo tomado conocimiento a través de los medios, de un hecho delictivo en que estaría inculpado un profesor de esta Facultad, la Asesoría Legal de esta Institución hará las averiguaciones correspondientes en Sede Judicial y en base al resultado de las mismas tomará las medidas pertinentes al caso. Además he solicitado a Asesoría Legal de la Facultad que haga lasinvestigaciones correspondientes en Sede Judicial y en base a ellas, me indique cuáles son los pasos a seguir.
El comunicado de prensa estará a disposición de toda la comunidad educativaen la página web de nuestra Facultad.
Cordialmente, Graciela Filippi Vicedecana
sábado, 19 de julio de 2008
martes, 15 de julio de 2008
sábado, 12 de julio de 2008
All you need is love... tara ta ta ta ta... all you need is love
viernes, 11 de julio de 2008
Julio Cortázar
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás co
ntigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las
joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.


